Las causas que llevan a un hombre a ser hipersexual apuntan a desordenes en los neurotransmisores (aumento de la dopamina) y factores emocionales: narcicismo insatisfecho, inseguridad, sentimiento de inferioridad, temor a ser humillado o avergonzado. Hay trastornos obsesivos, evitativos (sujetos miedosos), o depresiones subyacentes.
Fogoso…? Cuidado, puedes estar padeciendo un trastorno de personalidad
Absolutamente nada les complace en la cama y se autodenominan “fogosos”, cuando en realidad pueden padecer un trastorno de personalidad llamado hipersexualidad, que es una rama de la adicción al sexo. Los especialistas explican que esta fijación excesiva por disfrutar del placer se da más en varones que en mujeres.
La persona siente que tiene que saciar en forma urgente su necesidad sexual, lo cual provoca inquietud, ansiedad, conductas de riesgo, descalabros económicos (gastos en prostitutas, casas de masajes, pornografía, tour sexuales), pérdida de trabajo (inasistencias, falta de concentración, aislamiento).
El deseo intenso por el sexo no es sinónimo de hipersexualidad
Es importante diferenciar que tener deseos intensos y frecuentes no es sinónimo de hipersexualidad. Todos solemos reconocer cuando estamos más dispuestos a los contactos eróticos, y hasta es posible determinar qué tipo de estímulos incrementan el deseo. Es una grata sensación que nos sensibiliza, preparándonos para sentir placer.
En la hipersexualidad, el deseo se mezcla con el impulso, el placer con la tensión, la tentación con la moral y el riesgo con la preservación de uno mismo. Los hombres hipersexuales siempre alteran algunas situaciones, generan opiniones entorno al sexo, hablan en doble sentido a menudo y casi nunca tienen una pareja estable.
El interés por el sexo en un hombre hipersexual se desarrolla desde la adolescencia, etapa en la que no pudieron equilibrarla, pudiendo degenerar en trastorno.
Imprimir artículo

